Adamo Boari y la construcción del Palacio de Bellas Artes
- todoloextra
- 21 ene
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El Palacio de Bellas Artes es uno de los edificios más emblemáticos de México, pero pocos conocen la historia de su creador original. Detrás de su majestuosidad se encuentra Adamo Boari, un arquitecto italiano cuyo talento marcó el paisaje urbano del país y cuya vida quedó profundamente ligada a una obra que nunca vio terminada.

En los primeros años del siglo XX, el presidente Porfirio Díaz decidió emprender la construcción de edificios y monumentos, cuya edificación vendría a enriquecer los festejos del primer Centenario de la Independencia. El primero de ellos fue el Palacio Postal, magnífico edificio estilo ecláctico, con elementos góticos, platerescos e isabelinos, obra que fue encomendada al arquitecto italiano Adamo Boari.
Adamo Boari (1863-1928), era un reconocido ingeniero que había nacido en Ferrara, talia, en 1863 y que había participado en importantes proyectos de construcción en Brasil y en las ciudades norteamericanas de Chicago y Nueva York. A partir de 1898, Boari fue invitado a realizar algunas obras arquitectónicas en México, como la parroquia de Matehuala, en San Luis Potosí y el Templo Expiatorio de Guadalajara.
En sus estancias en la capital del país, Boari pudo establecer buenas relaciones con la comunidad italiana en México, así como con personalidades de esta ciudad. En estas condiciones el ingeniero italiano participó en el concurso para el proyecto de un nuevo Palacio Legislativo, obteniendo el 2º lugar.
En 1904, Boari fue invitado por el gobierno de Porfirio Díaz para construir el Teatro Nacional, edificio artístico que sería la sede de la ópera.
Antes de emprender la construcción del palacio, Boari viajó a Italia y Francia, con el objeto conocer diversos establecimientos operísticos, entre los que se contaba el Teatro de la Ópera de París, el cual le serviría de modelo para el Teatro Nacional de México.


Boari aprovecharía aquel viaje a Europa para llevar a cabo su casamiento con María Sandini, quien era por cierto la hija del conde italiano Francesco Saverio Dandini y de su esposa, la mexicana Manuel Jáuregui Baric.
En 1908, Adamo Boarí emprendió la construcción de su propia residencia, una casa de las casas más notables de estilo art noveau que se construyeron en la Ciudad de México, la cual por cierto fue demolida en 1939.
Por aquellos tiempos, Boari adquirió una perra Setter Irlandés, que se convirtió en su inseparable compañía, al grado que la perrita llegó a ser conocida por que acudía a los conciertos y eventos operísticos a los que asistía Boari con su esposa.

Fue tal el amor que sentía Boari por su compañera canina, que su rostro fue esculpido por el escultor Gianetti Fiorenzo en la fachada del Teatro Nacional, edificio que tras la Revolución Mexicana sería rebautizado con el nombre de Palacio de Bellas Artes.

Debido a las compulsiones que vivió México durante la revolución que inició en 1910, las obras del Palacio terminaron por detenerse. En 1912, siendo presidente de México Francisco I. Madero, Boari fue retirado de la dirección de las obras de esta edificación, con lo que se pudo convencer de que su presencia no era bien vista por el nuevo gobierno revolucionario, probablemente debido a que Boari había sido amigo de algunos de los más importantes personajes del gobierno de Porfirio Díaz.

Y así, en estas condiciones, Boari y su familia terminaron por abandonar México para trasladarse a Roma, en donde establecería su domicilio definitivo. En los próximos años, Adamo Boari permaneció expectante, esperando a ser llamado para concluir las obras del palacio, lo cual nunca sucedió. Boarí murió el 24 de febrero de 1928 sin ver terminada su gran obra, y sin recibir reconocimiento alguno por ello. El Palacio de Bellas Artes sería finalmente inaugurado en 1934.
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El video Efeméride Adamo Boari. Instituto Nacional de Bellas Artes. Duración: 2:30 mins.



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