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El Canal de la Viga. Historia y nostalgia.

¿Sabías que en 1920 la ahora Calzada de la Viga era un canal que unía a la Ciudad de México con los pueblos de Xochimilco, Tláhuac y Chalco?





Un siglo después de la fundación de la Ciudad de México, ésta continuaba siendo una isla rodeada por el lago de Texcoco y surcada por canales de agua, lo que hacía posible una constante navegación con transporte de mercancías y pasajeros.

Sin embargo, en los dos siglos siguientes, el lago se fue desecando, cambiando en buena medida la conformación de las vías de comunicación de la ciudad.

Imagen: Plano de la Ciudad de México en 1628.



Cuando ya se había desecado el lago al sur de la capital, siguió existiendo un canal que comunicaba al Zócalo de la ciudad con las poblaciones de Xochimilco y Chalco. A esta vía se le conocía como Canal de la Viga y tenía un intenso tránsito de embarcaciones que trasladaban alimentos y otros productos desde aquellas poblaciones hasta la Ciudad de México. 

En una litografía, el grabador Casimiro Castro representó el embarcadero de Roldán, a un costado del Zócalo, que constituía la terminal de embarque y desembarque entre el centro de la ciudad y lss poblaciones sureñas mencionadas.

Imagen: El Embarcadero de Roldán. Litografía de Casimiro Castro. 



En el siglo XIX, el Canal de la Viga se convirtió, además, en una vía acuática de entretenimiento. Los días domingo, las familias, en especial de la clase media, se reunían en algún embarcadero para navegar por el canal y disfrutar de las viandas que ofrecían los vendedores de comida, así como de la música de marimba o de cantantes populares.

Imagen: El Paseo de la Viga. Álbum mexicano. 1885. Litografía de A. Gallice.



"En cuanto al pueblo, su placer, su delirio, es embarcarse, tomar un lugar en alguna de esas inmensas canoas que se deslizan lentamente sobre el agua, al son de la música de cuerda, y estremeciéndose con el movimiento de los que bailan".  

Florencio María del Castillo. El Paseo de la Viga.

Imagen: Paseo en Santa Anita Zacatlamanco en 1834. Litografía de Carl Nebel.



En el siglo XIX el Canal de la Viga era un medio de comunicación de mercancías y pasajeros fundamental para la ciudad de México. Las embarcaciones partían del embarcadero de Roldán, a un costado del Zócalo e iban a la Merced y posteriormente al Mercado de Jamaica, donde se encontraba la Garita de la Viga, que fungía como aduana para el cobro de derechos por el transporte de mercancías.

Imagen: La Garita de la Viga en 1858. Litografía de Javier Álvarez.  




El recorrido en canoas o chalupas atravesaba por el pueblo de Santa Anita, por Ixtacalco, Mexicaltzingo, Culhuacán e Iztapalapa, para terminar en Xochimilco y Chalco.

En este recorrido se atravesaban cuatro puentes de mampostería: Iztacalco, Jamaica, el de Pipis y el de la Viga.

Imagen: El pueblo de Iztacalco. Litografía de Casimiro Castro. Álbum México y sus alrededores.



Junto al Canal de la Viga se construyó un paseo para carruajes, jinetes a caballo y peatones, lo que dio lugar a que la gente adinerada construyera sus residencias junto al Paseo de la Viga y teniendo a la vista el canal acuático.

Los domingos podía verse desfilar por el paseo a caballos y carruajes de la gente pudiente, además de caminantes.

Imagen: Paseo de la Viga con la Iglesia de Iztacalco. Óleo sobre tela de Pedro Villegas. Siglo XVIII. 



A partir de 1850, comenzaron a circular barcos de vapor por el Canal de la Viga. En 1890, el presidente Porfirio Díaz fue invitado a la inauguración de tres barcos de vapor que partían de la Garita de la Viga hasta el pueblo de Chalco, con un recorrido de 32 kilómetros, que se realizaban en 6:30 horas.

Imagen: El pueblo de Iztacalco visto en globo. Litografía de Casimiro Castro. Álbum México y sus alrededores.



El barco de vapor ofreció sus servicios por un poco más de medio siglo, pero en los primeros años del siglo XX tendría que ceder su  lugar a una nueva y revolucionaria innovación tecnológica: el tren eléctrico, que ofrecería un viaje más veloz que el medio marítimo.   

En julio de 1908, el presidente Díaz inauguró la primera línea de tranvias entre Ciudad de México y  Xochimilco.

Imagen: Inauguración de la línea de tranvías México-Xochimilco en 1908.



En las primeras décadas del siglo XX el Canal de la Viga fue desecándose, hasta convertirse en una ciénega insalubre, motivo por el cual el gobierno de la ciudad decidió rellenarlo y en 1957 llevó a cabo la construcción de una avenida, que lleva el nombre de Calzada de la Viga.

Imagen: Canal de la Viga a principios del siglo XX.



Te recomendamos ver el video titulado:


Documental del Canal Once. Duración: 5:43 mins.


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