El declive de Pancho Villa: la batalla de Celaya
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Tras conquistar Zacatecas y convertirse en el general más temido y admirado de la Revolución Mexicana, Pancho Villa parecía invencible. Sin embargo, en 1915, una serie de enfrentamientos en Celaya cambiarían para siempre el curso de la guerra y marcarían el inicio del declive militar del célebre Centauro del Norte.

En junio de 1914 el ejército del general Villa derrotó a las fuerzas de Victoriano Huerta, lo que significó la caída definitiva de quien había usurpado la presidencia de Madero, por medio de una rebelión. A partir de este momento el país sería el escenario del definitorio conflicto entre las fuerzas de Villa y Obregón, este último, principal general al mando de las tropas carrancistas.

A principios de 1915, Carranza decidió emprender la contienda decisiva en contra de las fuerzas de Pancho Villa. Sus tropas serían comandadas por el general Álvaro Obregón. Para esta batalla, Villa contaba con 22 000 hombres, poseedores de una alta moral, después de haber obtenido la victoria en batallas decisivas de la revolución. Y contaba con excelentes piezas de artillería y municiones, aunque limitadas en número, debido al embargo que le había impuesto Estados Unidos.
Imagen: General Francisco Villa. Fotografía.

Por su parte, los constitucionalistas, que comandaba el general Álvaro Obregón, contaban con cerca de 15 000 soldados, 13 piezas de artillería, 86 ametralladoras y municiones suficientes. En esta batalla, Villa no contaría con la conducción militar del experimentado general Felipe Ángeles, quien se oponía rotundamente a la decisión de Villa de aceptar el combate en el Bajío.
Imagen: General Álvaro Obregón.

El 5 de abril de 1915 se iniciaron las hostilidades en las afueras de Celaya. Villa adoptó una estrategia plenamente ofensiva, atacando con una fuerza combinada de infantería y caballería. Por su parte, Obregón adoptaría una estrategia defensiva, apoyado en su infantería protegida, por trincheras y ametralladoras.
Imagen: Artillería villista.

Impetuosos los villistas llevaron a cabo cerca de 40 cargas de caballería, pero no lograron doblegar a las tropas de Obregón. Los otrora invencibles jinetes de Villa fueron cayendo uno a uno, abatidos por el fuego de las ametralladoras y enredados entre las trincheras de los soldados constitucionalistas. Los villistas fueron contundentemente derrotados, sufriendo cerca de 5,000 bajas, entre muertos y heridos.
Imagen: Jinetes de caballería de Francisco Villa.

El día 13 inició la segunda batalla en el mismo escenario. Una vez más, los villistas llevaron a cabo furiosos ataques frontales y violentas cargas de caballería, y nuevamente, los constitucionalistas los rechazaron con sus ametralladoras.
Acostumbrado a ganar batallas con las feroces embestidas de su caballería, Villa no comprendió que, ante la estrategia de Obregón, tenía que cambiar su propia estrategia.
Imagen: Caballería villista.

Al día siguiente, Villa emprendió nuevamente sus ataques frontales, sufriendo grandes bajas y el agotamiento de sus soldados. Calculando que no tendría municiones suficientes para resistir más a los villistas, el día 15 las tropas obregonistas abandonaron sus trincheras y atacaron sin piedad a las fuerzas del general Villa, que se encontraban diezmadas y exhaustas, logrando infringirles una contundente derrota.
Imagen: Tropas constitucionalistas en Celaya.

Esta segunda batalla constituyó la primer gran derrota de Villa, que desde el inicio de la revolución había adquirido la imagen de un general invencible, al ganar las batallas más importantes en contra de las fuerzas porfiristas, primero, y huertistas, después, convirtiéndose en una auténtica leyenda.
Imagen: Villa en la batalla de Torreón.

No obstantes la derrota sufrida, Villa concentró nuevamente a sus tropas, y el 5 de junio fue finalmente derrotado en la batalla de León, en la que, por cierto, Obregón resultó herido y estuvo a punto de morir, al sufrir la perdida de uno de sus brazos.
Villa quedó así derrotado y se refugió en Chihuahua, lo que llegaría a ser el final de su poderío militar.
Imagen: General Obregón descansando.

El resultado de la batalla de Celaya fue una sorpresa, ya que Villa contaba con una fuerza militar muy superior a la de Obregón. Sin embargo, Obregón fue capaz de derrotar a los villistas, porque instrumentó tácticas militares que habían resultado exitosas en la primera guerra mundial, como el uso de trincheras con alambres de púas y el empleo de modernas ametralladoras.
Imagen: Soldados británicos combatiendo con ametralladoras en la Primera Guerra Mundial.
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Duración 24 mins. Producción de Canal 11.


