Javier Marín, escultor de la figura humana
- todoloextra
- 28 oct
- 4 Min. de lectura
Javier Marín ha logrado que la escultura mexicana dialogue con el mundo. Su exploración del cuerpo humano —fragmentado, imperfecto y profundamente expresivo— ha cautivado museos, galerías y espacios públicos de los cinco continentes. En esta nota te contamos como este artista michoacano ha reinventado la figura humana con materiales, texturas y emociones que trascienden fronteras.

Javier Marín es un escultor mexicano que ha adquirido fama mundial por sus obras realizadas en cerámica, madera o resinas, cuyo tema principal es el cuerpo humano en su diversidad de características físicas y en sus expresiones. Sus obras escultóricas han sido exhibidas en cerca de 70 exposiciones individuales en Europa, Asia y América, en tanto que algunas de ellas forman parte de las colecciones del Museo de Arte Moderno de México, de la Colección Blake-Purnell de Nueva York y del Museo de Arte Moderno de Boston, E.U.

Víctor Javier Marín Gutiérrez nació en Uruapan, Michoacán, el 25 de febrero de 1962 y llevó a cabo su formación en la Academia de Bellas Artes de San Carlos, en la Ciudad de México. Realizó su primera exposición en el Museo de Arte Carrillo Gil en 1990, exhibiendo esculturas modeladas en barro.

En 2008 Javier Marín adquirió fama mundial al participar en la Tercera Bienal Internacional de Beijing, China, con la pieza titulada "Torso de mujer con cuatro cabezas intercambiables“, realizada en tierra negra y resina de poliéster, obteniendo el Gran Premio . Es de hacer notar que en esta Bienal se presentaron 700 piezas de artistas de 81 países, lo que nos da una idea del mérito que significó la obtención de este reconocimiento.

Ese mismo año, ganó el concurso para la realización del retablo mayor y el presbiterio de la Catedral Basílica de Zacatecas (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), obra monumental de estilo neobarroco, compuesta por once figuras sacras hechas de bronce a la cera perdida, que sería develada en 2010, y que hoy podemos admirar al visitar este monumental templo católico.

A partir de 2012, Marín realizó una diversidad de esculturas monumentales que representan cabezas humanas, las que fueron exhibidas como parte de un experimento de intervención urbana, en parques o explanadas de edificios públicos, causando sorpresa y fascinación en los visitantes a estos espacios, al proponer lecturas alternas del rostro y la figura humana.

En los últimos años ha experimentado con nuevos medios en la escultura, al emplear resina de poliéster mezclada con materiales orgánicos, como tabaco, tierra, semillas de amaranto, pétalos de rosas o fibras de carne seca, sumando en una misma obra lo industrial y artificial del plástico, en contraste con lo orgánico, natural y sutil de los otros materiales.

Como podemos apreciar en esta imagen, Marín juega con la sensación de lo insólito, al exhibir cabezas monumentales hechas de poliéster en una playa frente al mar, generando en los visitantes una sensación de monumentalidad, que puede evocar los mismo a personajes de la antigüedad clásica griega o romana, que a las representaciones de cabezas humanas del arte olmeca mesoamericano.

Una de las pocas esculturas de Javier Marín que se encuentra exhibida de manera permanente en la ciudad de México, es la estatua ecuestre realizada en bronce del dirigente revolucionario Francisco I. Madero, la que parece evocar la imagen de Madero en su trayecto hacia el zócalo de la ciudad de México el 7 de junio de 1911, tras el triunfo de su movimiento armado en contra de las fuerzas militares de Porfirio Díaz.

En 2015, los habitantes de la ciudad de México pudimos apreciar una de las muestras más impactantes presentada por un escultor mexicano: Corpus. La belleza de lo imperfecto, que mostraba 48 esculturas de Javier Marín. En ellas el escultor mostraba el cuerpo humano en todas sus edades y en una infinidad de fragmentos. En esta exhibición los espectadores seguramente evocamos los estudios del artista del Renacimiento italiano Leonardo Da Vinci, en torno a la anatomía y la expresividad del cuerpo humano.

Por último, mencionamos la exposición presentada por Marín en Fomento Cultural Banamex, de 90 de sus esculturas, realizadas en barro, que ahondan en su experimentación en torno a la figura humana, la que por cierto presentaba al centro del patio una estatua ecuestre con su “reflejo” corpóreo en la parte inferior.
Esperamos que muy pronto nuestro brillante escultor emprenda una nueva exhibición en la ciudad
de México, para poder apreciar sus nuevas obras artísticas.
Imagen: Reflejo VII. Escultura en la exposición Terra, la materia como idea. En Fomento Cultural Banamex
Te recomendamos ver:
Xavier Marín en el estudio. Documental sobre el trabajo en estudio del escultor. Duración 8:59 mins.


