Leona Vicario, una heroĆna muy peculiar.
- 17 mar 2022
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Leona Vicario fue una de las figuras mĆ”s destacadas de la Guerra de Independencia de MĆ©xico, durante la cual formó parte de los insurgentes teniendo un papel de espĆa.
Su valentĆa y entrega la caracterizó y fue nombrada BenemĆ©rita y DulcĆsima Madre de la Patria, siendo tambiĆ©n la Ćŗnica mujer en MĆ©xico a quien se le han rendido funerales de Estado.


Uno de los personajes mĆ”s interesantes de la guerra de Independencia y que es a su vez poco conocido por el pueblo de MĆ©xico, es una joven mujer, que entregó su vida a la causa y realizó una decisiva contribución a la lucha, sin que para ello tuviera que disparar un solo tiro. Se trata de Leona Vicario, quien dedicó su tiempo y su cuantiosa fortuna a apoyar a los insurgentes en las mĆ”s diversas formas, lo que la hizo experimentar la pĆ©rdida de sus bienes, el encarcelamiento, el exilio y el hambre. Aunque, para su fortuna, logró sobrevivir y ser reconocida como heroĆna de MĆ©xico.
Imagen: Leona Vicario en el Retablo de la Independencia, de Juan O“Gorman. Museo Nacional de Historia.

Leona vino al mundo un 10 de abril de 1789, curiosamente en el mismo aƱo en que tuvo lugar la toma de la Bastilla, que dio comienzo a la cĆ©lebre Revolución Francesa. Su madre llevaba por nombre Camila FernĆ”ndez de San Salvador, mientras que su padre era un acaudalado comerciante de nombre Gaspar MartĆn Vicario.
En su calidad de hija Ćŗnica recibió una esmerada educación, pero cuando tenĆa escasos 18 aƱos de edad tuvo la desdicha de ver morir a su padre y, un poco tiempo despuĆ©s, a su madre. Motivo por el cual, la joven Leona Vicario quedó a cargo de su tĆo AgustĆn FernĆ”ndez de San Salvador.
Imagen: Teatro Santa Anna. LitografĆa de Casimiro Castro.

En 1808, España fue invadida por las tropas de Napoleón III y el rey Fernando VII se vio obligado a abdicar en favor del hermano del emperador francés.
En estas circunstancias, los criollos, quienes eran descendientes de espaƱoles nacidos en la Nueva EspaƱa, comenzaron a rebelarse y a manifestar abiertamente su deseo de independizarse de la monarquĆa espaƱola.
Imagen: Este óleo de Carle Vernet muestra a Napoleón en ChamartĆn, recibiendo a los delegados de la Junta de Defensa de Madrid para rendir la ciudad y a los que reprocha airado su resistencia.

En su calidad de criolla, Leona simpatizó con la causa de la Independencia y empezó a idear como contribuir con ella. De manera que al estallar la guerra, en septiembre de 1810, Leona Vicario no tardó en entrar en acción, convirtiĆ©ndose en apasionada promotora de la causa. La seƱorita Vicario convencĆa a jóvenes de que se incorporaran a la lucha y les proveĆa de uniformes y armamento, que ella adquirĆa con su propio dinero.
Asimismo, estableció un sistema de correspondencia para que los insurgentes pudieran comunicarse con sus familias.
Imagen: Retrato de Leona Vicario.

Pero sin duda uno de sus mayores logros fue convencer a un grupo de jóvenes armeros vizcaĆnos, para que fabricaran caƱones y fusiles para la insurgencia. Pero no sólo se preocupó por el armamento, tambiĆ©n se encargó de conseguir una imprenta, tinta, papel y tipos móviles, para que un grupo de intelectuales que colaboraban con JosĆ© MarĆa Morelos pudiera editar los periódicos insurgentes, tan necesarios para propagar el movimiento entre la población.
Imagen: Cañón fabricado artesanalmente en la Guerra de Independencia.

Claro estĆ”, las actividades sediciosas de Leona pronto fueron descubiertas por el gobierno virreinal y fue su propio tĆo, don AgustĆn FernĆ”ndez quien la entregó a las autoridades. Leona fue encerrada en el Colegio de BelĆ©n, a dónde era custodiada por religiosas.
Algunos medios impresos, como El Pensador Mexicano, que editaba el aguerrido periodista JoaquĆn FernĆ”ndez de Lizardi, dieron cuenta de las hazaƱas que realizaba esta joven mujer, que fue objeto de gran admiración por parte del pueblo.
Imagen: Colegio de San Miguel de BelĆ©n, convertido en cĆ”rcel a raĆz de la Reforma liberal.

Muy pronto, los compañeros de lucha de Leona irrumpieron en el Colegio de Belén, liberaron a la joven y la condujeron hacia la ciudad de Oaxaca. Pero como los caminos eran celosamente vigilados por guardias reales, los insurgentes se vistieron como arrieros, llevando un cargamento de comestibles, en tanto que Leona logró burlar a los guardias de las garitas disfrazada de negra.
En Oaxaca, Leona se reunió con el joven al que amaba, el abogado y escritor AndrĆ©s Quintana Roo, quien colaboraba estrechamente con el dirigente JosĆ© MarĆa Morelos y con el Congreso de Chilpancingo.
Imagen: Arrieros. LitografĆa de Carlos Nevel. 1839.

Sin embargo, despuĆ©s de que el Congreso del AnĆ”huac proclamara la Independencia, el ejĆ©rcito realista sitió la Ciudad de Chilpancingo, obligando a los congresistas a huir. AndrĆ©s y Leona, desesperados y empobrecidos, pero decididos a no aceptar la rendición, emprendieron un peregrinaje que habrĆa de durar varios aƱos.
Era tal la miseria en que se encontraban, que Leona dio a luz a su primera hija, que llevarĆa el nombre de Genoveva, en el interior de una cueva cercana al poblado de Achipichtla.
Imagen: Cueva en lo alto de una montaƱa. Ćleo sobre tela.

Y en un lugar cercano a Sultepec, en el actual estado de MĆ©xico, la trashumante familia Vicario se refugió en una humilde choza, procurĆ”ndose la diaria alimentación con el maĆz y los vegetales que lograban cosechar y con la crianza de animales domĆ©sticos como cerdos y gallinas.
Imagen: Jacal tĆpico en el campo mexicano.

En 1818, despuĆ©s de sufrir incontables penalidades, Leona y AndrĆ©s aceptaron el indulto de las autoridades virreinales y lograron regresar a la ciudad de MĆ©xico. Tres aƱos mĆ”s tarde, el ejĆ©rcito que comandaba AgustĆn de Iturbide consumó la Independencia.
Leona fue entonces reconocida como heroĆna de la patria y logró recuperar sus bienes. El resto de la historia la podemos imaginar: Leona volvió a ser una mujer de su hogar, abocada a criar a sus dos hijas, administrar su hacienda y a apoyar a su marido, quiĆ©n continuarĆa figurando por muchos aƱos en labores polĆticas legislativas y ejecutivas.
Imagen: Leona Vicario. Ćleo sobre tela. Museo Nacional de Historia.

Hoy en dĆa, los restos de Leona Vicario se encuentran depositados en el Monumento a la Independencia. Y es digno de mencionar que hace poco mĆ”s de un aƱo se erigió un monumento que la representa en el llamado Paseo de las HeroĆnas en el Paseo de la Reforma.
Es curioso pensar, que tuvieron que transcurrir dos siglos desde que se consumara la Independencia de MƩxico, para que las mujeres que contribuyeron a forjar la patria fueran reconocidas y que sus monumentos figuraran en la mƔs importante avenida de la ciudad de MƩxico: el Paseo de la Reforma.
Imagen: Estatua de Leona Vicario en el Paseo de la Reforma.
Te recomendamos leer:
Leona Vicario en Chilpancingo. De Raquel Huerta-Nava.
En la colección Historias de la historia. Instituto Nacional de AntropologĆa e Historia.
Y te recomendamos que veas el documental:
Leona Vicario, madre de la patria. Disponible en Youtube.


